La Biotecnología Industrial

Los sistemas de fermentación para la producción de ácidos orgánicos constituyen un creciente campo de la biotecnología industrial. Ácidos orgánicos como el láctico, acético, cítrico, succínico o glucónico, pueden considerarse precursores químicos en procesos de producción de especialidades químicas. Los sistemas microbianos de producción fermentativa, los procesos de recuperación y purificación, y los procedimientos de biología molecular, microbiología e ingeniería que permiten la mejora de su producción, son materia de intensa investigación e innovación. De igual forma, las enzimas de uso en procesos de procesamiento de materias primas o de producción de especialidades en el área de alimentos, constituyen un pequeño grupo de la gran gama de aplicaciones industriales de la biotecnología de enzimas. La industria textil, la industria papelera, y recientemente la industria de especialidades químicas y farmacéuticas, constituyen campos que en valor y volumen son equivalentes, o incluso superiores, a los mercados que las enzimas tienen en el área de alimentos procesados.

La bio-lixiviación incluye el uso de microorganismos y enzimas para depuración de minerales y el beneficio de los mismos. Si bien existe desde hace muchos años como un área importante de aplicación de la biotecnología, los procesos más grandes e importantes por valor, son de reciente desarrollo.

En la industria química, por ejemplo, los altos precios del petróleo comienzan a hacer más baratas las vías de obtención de solventes tales como el acetato de etilo, a través de precursores tales como el etanol. La biosíntesis del alcohol utilizando subproductos agroindustriales que incluye materiales renovables del tipo lignocelulósicos y sus productos de síntesis, se encuentra entre los sistemas de mayor interés industrial en el futuro cercano. El bio-etanol anhidro, puede usarse como biocombustible adicionado o en sustitución de gasolinas, es producido por fermentación, destilación y deshidratación. Otros productos, de origen microbiano, tales como el ácido láctico, succínico, o el ácido fumárico, se utilizan ya en procesos de síntesis en escala industrial, en la producción de compuestos útiles en la producción de polímeros. El polilactato, un polímero derivado del ácido láctico, proveniente de la fermentación de azúcares con bacterias lácticas, constituye ya una alternativa en uso comercial en Europa y Norteamérica. Es el primer plástico verde, cuyos procesos de producción y biodegradación lo hacen ampliamente sustentable.

Los productos naturales, obtenidos de plantas, tales como el benzaldehído, o el glicerol, se producen también por el uso de levaduras, y de hongos filamentosos, y son insumos de gran importancia para la industria alimentaria y cosmética.

La industria petroquímica utiliza la goma de xantana, que se produce por vía fermentativa con bacterias, para sellar y generar presión de vacío en pozos de extracción.