Principios y valores éticos de los psicólogos y psicólogas

Por: Juan Carlos García Ramos, Psicólogo Clínico.

psicgarcia@yahoo.com.mx

 

Resumen

 

Para este documento se ha tomado como base la ponencia “Acciones de abordaje en las discusiones éticas de los psicólogos en formación y profesionales”, presentada por el mismo autor en el III Congreso Regional de Psicología: Prospectivas y nuevos escenarios (octubre de 2000). Dicho evento fue organizado por la Universidad Latina de México, Instituto Celayence y el Colegio de Psicólogos de Celaya, A.C.

Ahora, se consideran los avances para la determinación de los Principios y Valores Éticos que los Psicólogos y Psicólogas deberán cumplir. Debemos considerar la obligatoriedad para todo Profesional de la Psicología integrante de la Fenapsime, y seguirlo de manera vigilante, como compromiso moral, a todos aquellos que no forman parte de alguna organización colegida y federada.

Se enuncian y describen cada uno de los Doce Principios (Acatar Normas Morales y Legales; Acreditar las Técnicas de Evaluación; Cuidar el Uso de Animales; Cuidar la Seriedad de las Declaraciones públicas; Determinar la Finalización de una Intervención; Evitar el abuso en los Arreglos Financieros; Evitar el Deterioro Personal; Fomentar el Pluralismo y las Relaciones Profesionales; Mantener el Bienestar del Usuario; Procurar una Relación Profesional Voluntaria; Realizar Investigación; y, Respetar los Derechos Humanos)  y Ocho Valores Éticos (Capacidad Profesional; . Competencia; Confidencialidad; Ecología; Honestidad; Justicia; Respeto; y, Responsabilidad)

 

Introducción

En respuesta a la encomienda que la FENAPSIME determinó en Asamblea Nacional, se ha elaborado el presente documento que plasma, en primera instancia, una propuesta de listado de Principios y Valores Éticos a los que Psicólogos y Psicólogas, que formen parte de algún Organismo afiliado a la FENAPSIME, deberán adherirse. Posteriormente se presenta la descripción de tales conceptos. Como parte final del documento, se incluyen algunos textos sobre el tema de la ética que tienen la finalidad de facilitar la discusión y actualización de esta propuesta.

En los últimos años se ha trabajado el tema de la ética. En parte ligada a los valores y, en otra, referente al ejercicio de las profesiones. En el caso de la psicología, han sido numerosos los intentos por determinar la estructura de un código ético que defina el actuar profesional de los psicólogos:

1.      La iniciativa de la Dirección de Profesiones, de los gobiernos federal y estatales, para que cada entidad cuente con un Código Ético Profesional de cada uno de los Colegios de Profesionistas registrados legalmente. Dicho documento, deberá responder a las necesidades y condiciones de la población local.

2.      El planteamiento que realizan J. Lafarga Corona, Hanne Lore Schluter e Irene Pérez, al señalar los Valores Éticos que, según los propios psicólogos del país, deben tomarse en cuenta en el trabajo cotidiano de los psicólogos.

3.      La propuesta que hace Josie Wilson, de realizar sesiones públicas entre los profesionales para la toma de decisiones éticas, creando un espacio seguro, de confidencialidad y respeto, para desarrollar la capacidad de pensar éticamente y hacer decisiones apropiadas en cada uno de los contextos donde se ubica el psicólogo.

4.      La publicación del Código Ético de la Sociedad Mexicana de Psicología, redactado por una Comisión de expertos que no representa al gremio en general; así como los Principios Básicos del Consejo Nacional para la Enseñanza e Investigación en Psicología, con la misma limitante.

5.      El trabajo realizado por Alternativas en Psicología y el Colegio de Profesionales de la Psicología en Querétaro (miembros de la Fenapsime), al proponer un Código de Ética para la Asociación Civil que conforman.

6.      Los estudios sobre Ética Profesional realizado por el Mtro. Fco. Javier Rosales Álvarez, docente investigador de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Querétaro. Desde sus trabajos se desprende la iniciativa de estudiantes y colegas para abundar sobre el trabajo de la ética.

 

Ahora, a partir de la encomienda, el Psicólogo Juan Carlos García Ramos pretende llevar a cabo nuevas tareas, de manera cotidiana, al interior de las instituciones formativas de psicólogos y de organizaciones federadas donde confluyen los profesionales. Es claro que esto representa todo un reto, porque la ética parece ser un tema no interesante o de los llamados “taquilleros”. Sin embargo, a pesar de la poca disponibilidad de los colegas y la temerosa participación del usuario inconforme, es importante trabajar para que la FENAPSIME cuente con un Código de Principios y Valores Éticos para sus Psicólogos afiliados.

 

Principio.       Estos principios se derivan de la ley natural de la vida. Sirven de normas para la solución de problemas que se presentan en las relacio­nes del psicólogo con sus clientes, con otros psicólogos y con el público en general. El psicólogo debe recordar que, ante­riormente a su calidad de psicólogo —científico y profesionista— es un ser humano y como tal está sujeto a la ley natural.

 

Valor. La palabra misma nos lleva a un sinónimo de creencias personales, en especial a lo relativo de "bueno", lo "justo" y lo "adecuado", creencias que nos impulsan a la acción, a cierto tipo de conducta, a la vida, a lo esperado por toda aquella persona que ejerce una profesión de manera responsable y asertiva.

 

Alcances y Calificaciones

A.      A las Organizaciones componentes de la FENAPSIME, A.C., que representan a los psicólogos y psicólogas asociados, radicados en un Municipio o Entidad. Cada Organización es una identidad independiente  y coincidente con sus Estatutos.

B.     Los Principios y Valores Éticos de la FENAPSIME son generales y aplicables a psicólogas y psicólogos en México.

C.     Los procedimientos para implementar estos Principios y Valores Éticos podrían entrar en vigor y ser publicados a más tardar el 31 de diciembre de 2002.

D.     Las modificaciones se aplican prospectivamente.

 

Procedimientos Éticos

A.   Para las organizaciones asociadas a la FENAPSIME

1.    Obligación general para mantener y cumplir con los Principios y Valores Éticos.  Cada Organización Componente tomará medidas razonables para asegurarse que cada Profesional de la Psicología y cada Órgano Colegial, mantenga altas normas profesionales y éticas que sean coincidentes con los Principios y Valores Éticos de la FENAPSIME y con las leyes y costumbres aplicables.

2.    Código  de Ética y Procedimientos para Reclamos.  Cada Organización establecerá, mantendrá y facilitará a los interesados un Código de Ética escrito, que deberá ser coincidente con estos Principios y Valores Éticos de la FENAPSIME y  proveerá la vía para identificar y enfrentar conductas o prácticas no éticas por parte  de los profesionales de la Psicología. Los reclamos o solicitudes de "decisión ética" dirigidas a la FENAPSIME, que involucre a una Organización Asociada, se ejercerá su discreción supervisora solamente en asuntos de gran urgencia o de grave riesgo.

 

 

Principios Éticos

 

Normas morales y legales. Las normas de conducta morales y éticas de los psicólogos son una cuestión personal en la misma medida en que lo son para cualquier ciudadano, excepto cuando comprometen la realización de sus responsabilidades profesionales, o reducen la confianza del público en la psicología y los psicólogos.  Los psicólogos también se dan cuenta de las posibles repercusiones de su conducta pública y sobre la capacidad de sus colegas para desempeñar sus deberes profesionales.

 

Técnicas de evaluación. En la elaboración, publicación y uso de las técnicas de evaluación psicológica los psicólogos deben hacer toda clase de esfuerzos para promover el bienestar y la conveniencia del cliente.  Se deben precaver contra el mal uso de los resultados de la evaluación.  Deben respetar el derecho del usuario a conocer los resultados, las interpretaciones que se le han dado y las bases para sus conclusiones y recomendaciones.  Los psicólogos deben hacer cualquier esfuerzo por mantener la seguridad de las pruebas y otras técnicas de evaluación dentro de los límites de los mandatos legales.  Se deben esforzar por asegurarse que otras personas, sin formación o preparación adecuada,  no hagan un uso inadecuado de las técnicas de evaluación.

 

Uso de los Animales. El investigador de la conducta animal se debe esforzar por hacer que adelanten nuestros conocimientos de los principios conductuales básicos, o contribuir al mejoramiento de la salud y bienestar humanos, o ambas cosas.  Al perseguir estos fines, el investigador se debe asegurar del bienestar de los animales y tratarlos humanitariamente.  A pesar de las leyes y reglamentos, la protección inmediata del animal depende de la propia conciencia del científico.

 

Declaraciones públicas. Las declaraciones públicas, los anuncios de servicios, la publicidad y las actividades de promoción de los psicólogos sirven para ayudar al público a hacer juicios y elecciones informados.  Los psicólogos deben exponer con exactitud y objetividad sus afiliaciones y funciones profesionales, así como aquellas instituciones u organizaciones con las que ellos o sus declaraciones pueden estar asociados.  En las declaraciones públicas que proporcionan información sobre la disponibilidad de productos, publicaciones y servicios psicológicos, los psicólogos  basan sus declaraciones en descubrimientos y técnicas psicológicas científicamente aceptables, con pleno reconocimiento de los límites e inseguridad de esas pruebas.

 

Finalización del tratamiento. Para finalizar el tratamiento con un paciente, el psicólogo o psicóloga deberá buscar la manera de hacerlo de mutuo acuerdo.  Sin embargo, si se elige discontinuarlo, deberá responder a las necesidades y solicitudes del paciente de informarse sobre alternativas posibles fuentes de tratamiento. Si es necesario, se deberá tomar las medidas adecuadas para proteger al paciente y al público.

 

Arreglos Financieros.  Todos los honorarios y arreglos financieros serán ampliamente expuestos y aceptados por el usuario de los servicios psicológicos  o, en el caso de un ajuste de honorarios, deberán ser anunciados previo a su implementación.  Las relaciones de negocios entre ambas partes deben ser evitadas.

Deterioro Personal.  Un psicólogo o psicóloga podrá informar al órgano apropiado de su Organización (con la debida consideración por la confidencialidad) que cualquier profesional de la psicología, incluyéndose a sí mismo, está mostrando deterioro en su capacidad ética o profesional.

 

Relaciones Interprofesionales. Entendidas como la apertura a la diversidad teórico-conceptual, así como a la colaboración, intercambio de información, comunicación y asesoría con colegas de otras especialidades, instituciones y profesiones, con el objeto de realizar trabajos interdisciplinarios que permitan mayor  beneficio en el desempeño profesional y para los usuarios del servicio.

Los psicólogos deben actuar con la debida consideración por las necesidades, competencias  especiales y obligaciones de sus colegas en psicología y en otras profesiones.

 

Bienestar del Usuario. La posición profesional, su autoridad y su información confidencial no será utilizada para coaccionar a los pacientes o para obtener beneficios para el psicólogo, psicóloga o a ningún tercero. Los psicólogos deben respetar la integridad y proteger el bienestar de la gente y los grupos con los que trabajan.  Cuando hay un conflicto de interés entre un cliente y la institución para la cual trabaja el psicólogo, éste debe poner en claro la naturaleza y la dirección de sus lealtades y responsabilidades y mantener informadas de sus compromisos a todas las partes que tienen que ver con el asunto.  Los psicólogos deben informar plenamente a los consumidores del propósito y la naturaleza de un procedimiento de evaluación, de tratamiento, educacional o de adiestramiento, y reconocer libremente que los clientes, estudiantes o participantes en investigaciones tienen libertad de elección respecto a la participación. No tendrán relaciones sexuales con sus clientes,  pacientes ni con los estudiantes que supervisa.

 

Relación voluntaria. La relación profesional con un paciente es puramente voluntaria y el paciente puede discontinuar el tratamiento, o buscar otro tratamiento o consejo en cualquier momento.

 

Investigaciones. La decisión de emprender investigaciones descansa en el juicio de cada psicólogo sobre el cuál es la mejor manera de contribuir a la ciencia psicológica y al bienestar humano.  Habiendo tomado la decisión de realizar investigaciones, el psicólogo considera otras direcciones opcionales hacia las cuales podría dirigir las energías y los recursos de la investigación.  Sobre la base de esta consideración, el psicólogo debe llevar a cabo la investigación con respeto e interés por la dignidad y el bienestar de la gente que participa, y con conocimientos sobre los reglamentos federales y estatales y las normas profesionales que gobiernan las investigaciones con participantes humanos.

 

Derechos Humanos. Ningún profesional de la psicología a sabiendas participará o facilitará la violación de los derechos humanos básicos de ningún individuo definidos por la Declaración de los Derechos Humanos emitida por la ONU.

 

Los valores Éticos

 

CAPACIDAD PROFESIONAL. El Psicólogo y la psicóloga cuenta con preparación académica, actualización constante, experiencia profesional, actitudes, habilidades y destrezas necesarias, para prestar los servicios que ofrece y para reconocer por medio de sus capacidades de autoconocimiento y autocrítica sus alcances, limitaciones y áreas de competencia en su actividad profesional.

 

COMPETENCIA. El mantenimiento de altos niveles de competencia es una responsabilidad  que comparten todos los psicólogos en el interés del público y de la profesión en general.  Los psicólogos reconocer los linderos de su competencia y las limitaciones de sus técnicas.  Sòlo proporcionan servicios y sólo usan técnicas para los cuales están capacitados debido a su adiestramiento y experiencia.  En aquellos campos en que aún no existen normas reconocidas, los psicólgos toman las precauciones necesarias para proteger el bienestar de sus clientes.  Se mantienen al corriente de la información cinetífica y profesional actual en relación con los servicios que prestan. 

 

CONFIDENCIALIDAD: El Psicólogo y la psicóloga deben ser discretos, guardando y protegiendo la información que obtiene en sus relaciones profesionales, con el objeto de salvaguardar la integridad de la persona y la confianza depositada por el usuario. Si el Psicólogo o la Psicóloga requieren presentar sus experiencias con fines legales, académicos, terapéuticos o de difusión de hallazgos, deben mantener el anonimato de sus consultantes u obtener la autorización explícita de los mismos.

 

ECOLOGIA.   El psicólogo  y la Psicóloga buscan en su trabajo promover la relación armónica del sujeto con su medio ambiente; aprovechando de manera racional los recursos naturales y respetando en especial los espacios vitales de las personas y de las especies animales y vegetales.

 

HONESTIDAD. Se entiende como la capacidad para desempeñar y/o de dar a conocer con veracidad los resultados obtenidos, buscar su objetividad y ser claros en las metas pretendidas. El Psicólogo y la Psicóloga son sinceros y congruentes, sin anteponer intereses personales en su quehacer profesional y toman en cuenta las normas establecidas para esta profesión.

Se mantendrá una relación honesta con cada usuario, sujeta a las restricciones profesionales razonables, no engañará a sus pacientes ni a sus familias, ni incurrirá en ningún tipo de fraude, engaño o coerción.

 

JUSTICIA: La justicia es la promoción de la equidad que permite que cada varón y cada mujer  obtengan lo que les corresponde.

 

RESPETO: Entendido como la capacidad de reconocer, comprender y tolerar las diferencias individuales, sociales y culturales, evitando imponer las propias; así como promover y proteger el principio de la dignidad humana y los derechos universales del hombre, encaminados al bien común, a través de la escucha y la empatía que nos permiten aceptarnos a nosotros mismos y a los demás.

 

RESPONSABILIDAD:  Significa el sumir los compromisos adquiridos con uno mismo, con los demás, con la sociedad en general y con la profesión, así como el reconocer las consecuencias de nuestros actos y acciones; dando lo mejor de nosotros mismos para proporcionar la ayuda solicitada y cumplir con las tareas propias de la profesión (con: puntualidad, calidad, eficiencia y efectividad) promoviendo siempre la salud y el desarrollo integral de las personas.

 

Yo les preguntaría,  a ustedes como auditorio; han tenido alguna situación inadecuada, en los últimos 12 meses, que consideren deba resolverse de acuerdo a la ética?

 

Tal vez opinen de manera similar a lo que grupos de psicólogos participantes en reuniones para decisiones éticas opinan:

·         Los psicólogos refieren que en su ejercicio profesional afrontan retos o dificultades que tienen que resolverse, desde el uso de una técnica que no conocen y no por señalamientos éticos. Estos psicólogos desconocen el contenido de un código ético y argumentan que la ética está en el uso adecuado de una técnica o método psicológico.

·         Los conflictos más frecuentes de ejercicio de la psicología, son en el sentido de poder mantener la confidencialidad y en el atender las exigencias de los usuarios con conflictos importantes.

·         Las quejas de los psicólogos van, en su mayoría, relacionadas con cierto tipo de conductas inadecuadas de otros colegas, sobre todo, por la diversidad de escuelas o corrientes psicológicas en que se asumen.

·         En el trabajo colectivo, institucional o colegiado, los psicólogos se quejan de los modelos de organización que se utiliza para llevar a cabo sus tareas. Muchos de estos modelos, son instalados por los propios psicólogos.

·         Las quejas, rescatadas de los usuarios, van en el sentido del monto de pago que realizan, del trabajo inconcluso o inadecuado y de un “maltrato emocional” a los hijos o a ellos mismos.

 

En cualesquiera de los puntos anteriores, la posibilidad de resolver un conflicto es casi nula. Esto se debe a que los usuarios no denuncian legalmente por el “daño” que se les cometió, y los psicólogos, no encuentran un espacio “confiable” entre los propios psicólogos para plantear y resolver dichas situaciones.

La mayoría de los psicólogos que participan en discusiones éticas, plantean que el hacer uso de un código ético no necesariamente resolverán los conflictos existentes.

Nunca hay que decir o revelar lo dicho. El dilema es difícil cuando se obtiene una información que es riesgoza para el usuario y para el colega mismo: Riesgo de suicidio, violencia hacia otros, uso de drogas, atención a seropositivos, terapia a familiares, sexo con pacientes, aborto, incompetencia en el trabajo de colegas, ejercer sin título, irregularidades financieras, intereses políticos, partidistas o religiosas, estas son situaciones frecuentes que están en la discusión ética de los profesionales de la psicología. No son todas.

Dichas situaciones se enmarcan en disposiciones legales, normas técnicas, normas éticas o en los valores entendidos para cada una de las partes.

Así, el trabajo sobre las discusiones éticas aún no está concluido, Debemos seguir reflexionando sobre sus manifestaciones e ir encontrando respuestas que beneficien a la población, a los profesionales y a las organizaciones.

La propuesta es que todo conflicto ético sea discutido de forma pública y responsable; utilizando juicios personales, legales y científicos, de tal manera que aprendamos a pensar éticamente y actuar bajo principios operativos, no reglas estrictas, que sean la guía para mantener un ejercicio profesional con los menos conflictos posibles.

A la pregunta que les plantee. Espero ubiquen alguna respuesta y la compartan con un servidor.

  

 

Artículo publicado en la actualización: JULIO de 2004.

Revista Electrónica de Psicología "La Misión"

Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Querétaro

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