+ Conocimientos sobre los factores sociales, económicos, políticos y afectivos que se expresan en configuraciones intersubjetivas y en tejidos sociales locales.
+ Habilidades para reconocer, evaluar e intervenir en problemáticas psicosociales en el ámbito grupal, organizacional, institucional y comunitario.
+ Habilidades en la comprensión crítica de la dinámica psicosocial.
+ Habilidades para realizar tareas de asesoría, capacitación, diagnóstico y consultoría.
+ Una actitud profesional crítica y propositiva en relación con el conocimiento y con su responsabilidad social como agente de cambio.
+ Una ética profesional que lo capacite para trabajar interdisciplinariamente.
+ Manejo de recursos informáticos como soporte del trabajo psicosocial.
Las posibilidades de intervención se detectan en las áreas de análisis organizacional de las empresas, en las actividades del ámbito docente y educativo, en el desarrollo sustentable, en la organización política y social y, finalmente, en las actividades con utilidad terapéutica e investigativa.
Existe amplio campo aún por explorar; las variables recurrentes en el ejercicio profesional del Psicólogo Social se dieron a partir de su intervención en la resolución de conflictos y problemáticas emergente en ámbitos laborales, educativos, organizacionales, sociales y de salud pública. Estas problemáticas van desde la detección de necesidades en empresas hasta terapéuticas aplicables a víctimas, pasando por la creación de programas sociales encaminados a la solución de problemas de condiciones sociales y económicas en diversas zonas, asesoría política y social a instituciones, la difusión de la cultura cívica, la organización de jornadas en instituciones educativas, y la divulgación artístico-cultural.