Tomando en cuenta las acciones que se perfilaban por acuerdos tomados en el seno de la ANUIES y que desembocaron finalmente en evaluaciones y acreditaciones de planes de estudio y la posible evaluación individual de la calidad profesional, se han presentado nuevos acontecimientos que confirman la oportunidad histórica de la decisión de la Comisión de Reestructuración de revisar y actualizar los planes de estudio. Entre los principales acontecimientos deben mencionarse los mecanismos de evaluación y acreditación de programas de estudios profesionales y el examen general de calidad profesional acordados por el sistema educativo y los gremios profesionales a través de los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES) y el Centro Nacional para la Evaluación (CENEVAL); el planteamiento de acreditaciones internacionales de profesionales de la ingeniería establecido mediante el TLC; y los marcos de referencia nacionales para la evaluación de los programas de ingeniería, establecidos por el Comité de Pares del CIEES.
A su vez, los objetivos generales acordados por la Comisión de Reestructuración para la revisión se enuncian a continuación:
- Garantizar una formación en matemáticas, física y química, que además de formativa, proporcione una herramienta suficiente para abordar el resto de las asignaturas de la carrera y de un ejercicio profesional eficaz.
- Asegurar que los contenidos de Ingeniería Aplicada, preferentemente los de técnicas y métodos especializados sean los que se utilicen en el aparato productivo moderno, renovándose los contenidos conforme al avance tecnológico.
- Proporcionar una formación integral socio humanista en base a valores universales, cultura organizacional y liderazgo con el objetivo de que pueda ubicarse adecuadamente en la sociedad y ante la problemática social, tome una actitud de servicio y de comprensión de los fenómenos sociales.
- Promover y sentar las bases para lograr la movilidad estudiantil con otras Universidades extranjeras.
Las modificaciones al plan de estudios de las carreras de Ingeniería se realizaron cumpliendo con la normatividad universitaria siguiendo las recomendaciones para conservar un carácter integrador en la formación del alumno. Asimismo, las modificaciones citadas se plantearon, se analizaron y se decidieron tomando en cuenta las nuevas condiciones de globalización para la práctica profesional de la ingeniería.
Por lo que se observa, la evolución y el cambio tecnológico será cada día más rápido respecto al pasado. La obsolescencia de ciertos conocimientos a su vez, en ciertas áreas, será cada día más rápida, razón misma de la necesidad de ser más competitivos en cuanto a varios aspectos, tales como costos, calidad y oportunidad en la producción de bienes y servicios. Las ciencias y tecnologías vinculadas con la automatización acentúan la velocidad de la evolución y del cambio tecnológico.
Para la ingeniería en automatización, se plantean nuevas situaciones al participar de lleno en una práctica profesional y en una competencia científica y tecnológica de carácter internacional en la que tiene un papel muy importante el desarrollo de tecnologías de punta para la producción de bienes y servicios.
Al disminuir drásticamente el interés por la venta de tecnologías, se desarrolla un nuevo mercado para la asociación tecnológica llamada interdependencia tecnológica, en contraste con la independencia o dependencia tecnológicas anteriores, y se da entonces la transformación para el ejercicio profesional de la ingeniería local incipiente a una netamente internacional muy fuerte, lo que repercute en la necesidad del intercambio de personas, conocimientos y sistemas ingenieriles entre los países que se integran en bloques productivos y de consumo.
La situación descrita marca una filosofía bien definida para la formación de un profesional que dispone de escasamente cuatro o cinco años de su juventud en adquirir conocimientos y actitudes y en desarrollar aptitudes y habilidades que le permitan ejercer una profesión que debe servirle para su desarrollo personal, para contribuir al progreso y al bienestar de la sociedad y como un medio de ganar su sustento personal y familiar a lo largo de buena parte de su vida posterior.
En la ingeniería en automatización, la formación básica en física y matemáticas debe ser lo más sólida posible, las matemáticas, como una herramienta de la que se hará un uso continuo, además del carácter propiamente formativo por lo que representa como disciplina de razonamiento, además, se ha de hacer de la computación un verdadero uso más provechoso, por otro lado, la física es fundamental en la profesión del Ingeniero en Automatización, en virtud de que siempre enfrentará problemas de esa naturaleza, por lo que se debe darle una sólida formación dado que reviste gran importancia, la cual se ve reflejada no solamente como asignatura teórica sino integrada al proceso de enseñanza por medio de los laboratorios.
La Unión Panamericana de Asociaciones de Ingenieros (UPADI), preocupada por la formación de ingenieros, inició estudios al respecto en 1987 y con el auxilio de la UNESCO, publicó con todo detalle en 1992, los conceptos de física, matemáticas y química que se consideraron como el mínimo indispensable en la formación de ingenieros. La situación de la enseñanza en esas disciplinas en nuestro país, comparada con los estudios mencionados, se encuentra a un nivel muy por abajo de lo deseable en algunos casos. Más aún, debe tomarse en cuenta esa situación con respecto a la formación de ingenieros, en sociedades avanzadas en las que se ha desarrollado fuertemente la tecnología, resultando la comparación aun más desfavorable. Tal es el caso de Japón y los países europeos con quienes se tendrá que competir con seriedad en el campo de la tecnología.